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2G N.32 Carlos Ferrater
AGOTADO
A lo largo de su carrera, Carlos Ferrater ha sabido desarrollar una serie de formas específicas para resolver una gran diversidad de programas arquitectónicos y de situaciones urbanas. Podríamos hablar de la paulatina invención de unos mecanismos formales propios que arrancan de las premisas de la abstracción, el racionalismo y el funcionalismo en la arquitectura moderna, y que han ido alcanzando una mayor complejidad.
Este número de la revista 2G muestra la obra reciente de Carlos Ferrater y su equipo, un trabajo que, según Josep Maria Montaner, puede agruparse en cinco sistemas formales distintos: los contenedores, las morfologías residenciales urbanas, las series de volúmenes conectados por calles, los paisajes de volúmenes fragmentados y las formas fractales o geometrías de la complejidad.
Descripción técnica del libro:
AGOTADO
A lo largo de su carrera, Carlos Ferrater ha sabido desarrollar una serie de formas específicas para resolver una gran diversidad de programas arquitectónicos y de situaciones urbanas. Podríamos hablar de la paulatina invención de unos mecanismos formales propios que arrancan de las premisas de la abstracción, el racionalismo y el funcionalismo en la arquitectura moderna, y que han ido alcanzando una mayor complejidad.
Este número de la revista 2G muestra la obra reciente de Carlos Ferrater y su equipo, un trabajo que, según Josep Maria Montaner, puede agruparse en cinco sistemas formales distintos: los contenedores, las morfologías residenciales urbanas, las series de volúmenes conectados por calles, los paisajes de volúmenes fragmentados y las formas fractales o geometrías de la complejidad.
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CONTENIDOS Introducción Taxonomía de sistemas formales en la obra de Carlos Ferrater. Texto de Josep Maria Montaner Obras y proyectos Sede del Instituto Botánico de Barcelona y Jardín Botánico revisitado, Barcelona. Texto de Emilio Tuñón Auditorio, palacio de congresos y Parque de los Naranjos, Castellón. Texto de Francisco Mangado Centro de servicios sociales y jardín interior de manzana, Barcelona. Texto de Lucía Ferrater Arquer Estación intermodal Zaragoza-Delicias, Zaragoza. Texto de Aranguren y Gallegos Jardines del Cuarto Real de Santo Domingo, Granada. Texto de Ángela García de Paredes Real Club de Golf El Prat, Terrassa, Barcelona. Texto de RCR Aranda Pigem Vilalta arquitectes Edificio de viviendas y estudio de arquitectura, Barcelona. Texto de Manuel Aires Mateus Casa 2 para un fotógrafo, Delta del Ebro, Tarragona Edificios en altura: Torre World Trade Center, Cornellà, Barcelona Torre Aquileia, Lido, Venecia Edificio de oficinas del Campus Audiovisual en la Diagonal, Barcelona Nuevo frente y paseo marítimo, Benidorm, Alicante Edificio en el paseo de Gràcia, Barcelona Centro Nacional de Referencia de atención a enfermos de Parkinson, Cartegena, Murcia Vivienda unifamiliar, Sant Cugat del Vallés, Barcelona Biografía nexus Ornamento y transversalidad Retazos Textos de Carlos Ferrater |
'Taxonomía de sistemas formales en la obra de Carlos Ferrater
por Josep Maria Montaner
A lo largo de su obra, Carlos Ferrater ha sabido desarrollar una serie de formas específicas para resolver una gran diversidad de programas arquitectónicos y de situaciones urbanas. Podríamos hablar de la paulatina invención de unos mecanismos formales propios que arrancan de las premisas de la abstracción, el racionalismo y el funcionalismo en la arquitectura moderna, y que han ido alcanzando una mayor complejidad. De hecho, podríamos considerar que una buena parte de la obra de Carlos Ferrater y su equipo puede agruparse en un repertorio de cinco sistemas formales distintos que, laboriosamente, se han ido experimentando en la realidad: los contenedores, las morfologías residenciales urbanas, las series de volúmenes conectados por calles, los paisajes de volúmenes fragmentados y las formas fractales o geometrías de la complejidad.
Por ejemplo, en un mismo conjunto unitario formado por tres obras distintas junto a la avenida Diagonal de Barcelona, conviven y se concentran tres de sus mecanismos formales. El hotel Juan Carlos I (1988-1992, con Jose María Cartañá) se sitúa en la tradición de los grandes contenedores macizos y verticales. En total contraste con esta obra, que destaca por su volumen elevado y sus dimensiones colosales, se sitúa el Fitness Center (1993-1996), semienterrado, que remite a las formas fractales, estratificadas y telúricas de la naturaleza. Junto a estos dos contrapuntos –vertical y horizontal, emergente y subterráneo, presencia máxima y disolución de la forma–, el Palacio de Congresos de Cataluña (1996-2000) continúa otra de las tradiciones formales: la yuxtaposición de volúmenes prismáticos.
1. Contenedores y pabellones
Ferrater ha continuado en una parte de su obra la nueva tradición de la modernidad pura y dura de los contenedores, los edificios masa basados en la contundencia volumétrica, la flexibilidad del espacio y la fuerte implementación tecnológica. Estos contenedores pueden ser pabellones horizontales o grandes volúmenes verticales. (…)
2. Morfologías residenciales urbanas
Como contrapunto a estos contenedores aislados, Ferrater ha sabido desarrollar otras morfologías en las que predomina una vocación urbana, experimentando tipologías y adaptándolas a las estructuras internas de la ciudad. Frente al hermetismo y la autonomía de algunos de sus proyectos, Ferrater ha recreado esta otra línea eminentemente tipológica y urbana. Se trata de una cultura urbana que asumió al principio de su actividad, de manera pionera, como arquitecto y profesor en la Escuela de Arquitectura de Barcelona, a mediados de la década de 1970, tras asumir las teorías de Aldo Rossi y la crítica tipológica europea. Ferrater ha planteado proyectos y obras para la ciudad de Barcelona que se han convertido en especialmente emblemáticos. (…)
3. Yuxtaposición de volúmenes y calles
En los últimos años, Ferrater ha puesto a punto un nuevo mecanismo compositivo –la secuencia de volúmenes–, cuya última gran realización, que combina yuxtaposición y articulación, es el edificio social del Real Club de Golf El Prat (1998-2004). (…)
4. Paisajes con volúmenes fragmentados
En una condición incipiente se sitúa otra vía abierta por Ferrater: los conjuntos en los que una arquitectura fragmentada crea un paisaje, en los que la belleza se alcanza mediante el modelado del vacío externo, explorando las relaciones mágicas que los edificios establecen entre sí. En ellos predomina el espacio abierto de los diversos volúmenes. Esto lo ha practicado especialmente para un nuevo tipo de espacio doméstico hecho de pabellones aislados, organizados entorno a una especie de espacio comunitario primigenio. (...)
5. Formas del caos: fractales, pliegues, lianas, intersticios enterrados El mecanismo creativo que Ferrater ha investigado y realizado más recientemente recurre a las emergentes geometrías fractales.(...)
Epílogo
Paralelamente al desarrollo de estos diversos mecanismos formales, toda la obra de Ferrater es impecable en su perfección técnica, en su claridad y contundencia de las formas, en la calidad de los espacios interiores, en la ajustada situación de la luz natural y en las estudiadas aberturas al exterior. Una experta y rigurosa dirección de obra de Carlos Ferrater y de colaboradores suyos como Joan Guibernau ha permitido alcanzar una extrema pulcritud, un énfasis máximo en la calidad de los detalles. De hecho, cada uno de los mecanismos formales se ha desarrollado al unísono con el pensamiento técnico de cómo se va a construir, cuáles van a ser las estructuras, los materiales y los detalles.
Y también esta atención a la belleza y perfección del detalle técnico se adscribe a la posición racionalista de Carlos Ferrater. Es lo que caracterizó a la arquitectura del hierro en el siglo XIX, como los bellos y preciosos ensamblajes de las estructuras en las bibliotecas de Sainte Geneviève y Nacional de Henry Labrouste en París. Es lo que hizo Mies van der Rohe con su arquitectura resuelta desde la perfección de los detalles técnicos: su proyecto de Casa de Ladrillo (1923) fue el primer experimento neoplasticista basado en la repetición del detalle básico del aparejo del ladrillo para crear muros independientes. En esta dirección de construir con la industria, Ferrater ha inventado una serie de bloques prefabricados de hormigón blanco, del tamaño de un ladrillo y textura artesanal, que, combinados, pueden configurar todo tipo de muros. Con ello se continúa la tradición técnica y rigorista de Carlo Lodoli, Gottfried Semper y Adolf Loos según la cual la arquitectura se entiende a partir de la tectónica, de proyectar ateniéndose a la esencia de cada uno de los materiales que, ensamblados de manera lógica, crean estructuras complejas.(…)'
| Editorial | David N. Buck |
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| Encuadernacion | Rústica |
| Fecha de edición | 1 ene 2005 |
| Fecha de tirada | 1 ene 2005 |