'2G N.52 Sauerbruch Hutton' por Gustavo Gili
(Oficinas, 09/2010)
Descargar
Sauerbruch Hutton es un despacho fundado por Matthias Sauerbruch y Louisa Hutton con sede en Berlín y también en Londres. Activos como firma independiente desde hace algo más de 20 años, han desarrollado un lenguaje propio caracterizado fundamentalmente por dos aspectos evidentes: las formas libres y sinuosas de algunos de sus edificios y un uso valiente y decidido del color.
Sin embargo, bajo estas características obvias, subyacen otras no menos importantes y de algún modo derivadas de las primeras. Nos referimos a su voluntad de crear lugar en cualquier situación, ya sea en un centro urbano o en una periferia industrial degradada. Sus edificios son gestos a escala urbana que resuelven el programa de necesidades definido por el cliente y establecen un diálogo con el lugar.
Asimismo cabe destacar su firme apuesta por un planteamiento arquitectónico basado en la sostenibilidad. Sauerbruch Hutton defienden y construyen una idea holística de lo sostenible, que incorpora tanto el placer estético y sensual que experimentan los usuarios de los edificios, como un análisis energético del proceso constructivo o sistemas energéticos pasivos y activos. En definitiva, la suya es una defensa de la sostenibilidad que actúa de forma decidida, sin artificio ni aparatosidad.
Los textos introductorios al inicio del volumen, firmados por Barry Bergdoll y Philip Ursprung, analizan todas estas cuestiones y nos proporcionan claves para entender y contextualizar la obra de Sauerbruch Hutton. Barry Berdoll (actualmente comisario jefe de arquitectura y diseño en el MoMA de Nueva York) nos ofrece una visión panorámica de su obra. Bergdoll traza un recorrido histórico que empieza con su famoso edificio GSW en Berlín (1991-1999), un icono de la acupuntura urbana, ubicado en el territorio recién configurado de la Alemania del Este, que sirvió como motor para revitalizar la zona. Su texto contextualiza la obra reciente de los arquitectos presentada a continuación en la revista.
Philip Ursprung, profesor de arte moderno y contemporáneo en la Universität Zürich, defiende en su ensayo el valor icónico de la obra de Sauerbruch Hutton, no como algo negativo sino todo lo contrario: la capacidad de los arquitectos de trabajar con lo que encuentran en el lugar, ya sea un centro urbano o una periferia degradada, y de revelar, mediante su intervención, características que de otro modo pasarían inadvertidas.
En la parte central de la revista se presentan obras y proyectos recientes que ilustran las características y ambiciones de la obra de Sauerbruch Hutton a diferentes escalas, desde proyectos urbanos a edificios universitarios o corporativos. Entre los primeros, publicamos el estudio para el barrio de Masséna Bruneseau (París), el plan urbano para la entrada a Tilburg (Países Bajos), una propuesta para la ciudad de Doha (Qatar) o un concurso de viviendas para una zona en pleno desarrollo en la ciudad de Helsinki que los arquitectos ganaron en 2009.
Entre los segundos, cabe destacar la Agencia Federal del Medio Ambiente (Dessau), edificio acabado en 2005 que hemos revisitado y refotografiado para mostrar su evolución. También el edificio para la Caja de Ahorros Municipal (Oberhausen), el edificio Jessop West para la Universidad de Sheffield, los edificios para oficinas junto al Rin en Colonia, recién acabados, o el edificio en altura para el KfW Bankengruppe (Fráncfort). El análisis energético sostenible en estas obras queda ilustrado mediante numerosos esquemas y detalles constructivos. Análogamente cabe resaltar el Museum Brandhorst, un museo para una colección particular inaugurado en 2009 y situado en la zona de los museos de Múnich, que destaca por su fachada y concepto espacial.
Por último, y coincidiendo con el vigésimo aniversario del estudio, Sauerbruch Hutton nos ofrecen en el apartado nexus una reflexión personal sobre la evolución de su práctica profesional y sus preocupaciones más relevantes, como son la sostenibilidad, el arte o la relación entre el mundo físico y el visual.
Sauerbruch Hutton es un despacho fundado por Matthias Sauerbruch y Louisa Hutton con sede en Berlín y también en Londres. Activos como firma independiente desde hace algo más de 20 años, han desarrollado un lenguaje propio caracterizado fundamentalmente por dos aspectos evidentes: las formas libres y sinuosas de algunos de sus edificios y un uso valiente y decidido del color.
Sin embargo, bajo estas características obvias, subyacen otras no menos importantes y de algún modo derivadas de las primeras. Nos referimos a su voluntad de crear lugar en cualquier situación, ya sea en un centro urbano o en una periferia industrial degradada. Sus edificios son gestos a escala urbana que resuelven el programa de necesidades definido por el cliente y establecen un diálogo con el lugar.
Asimismo cabe destacar su firme apuesta por un planteamiento arquitectónico basado en la sostenibilidad. Sauerbruch Hutton defienden y construyen una idea holística de lo sostenible, que incorpora tanto el placer estético y sensual que experimentan los usuarios de los edificios, como un análisis energético del proceso constructivo o sistemas energéticos pasivos y activos. En definitiva, la suya es una defensa de la sostenibilidad que actúa de forma decidida, sin artificio ni aparatosidad.
Los textos introductorios al inicio del volumen, firmados por Barry Bergdoll y Philip Ursprung, analizan todas estas cuestiones y nos proporcionan claves para entender y contextualizar la obra de Sauerbruch Hutton. Barry Berdoll (actualmente comisario jefe de arquitectura y diseño en el MoMA de Nueva York) nos ofrece una visión panorámica de su obra. Bergdoll traza un recorrido histórico que empieza con su famoso edificio GSW en Berlín (1991-1999), un icono de la acupuntura urbana, ubicado en el territorio recién configurado de la Alemania del Este, que sirvió como motor para revitalizar la zona. Su texto contextualiza la obra reciente de los arquitectos presentada a continuación en la revista.
Philip Ursprung, profesor de arte moderno y contemporáneo en la Universität Zürich, defiende en su ensayo el valor icónico de la obra de Sauerbruch Hutton, no como algo negativo sino todo lo contrario: la capacidad de los arquitectos de trabajar con lo que encuentran en el lugar, ya sea un centro urbano o una periferia degradada, y de revelar, mediante su intervención, características que de otro modo pasarían inadvertidas.
En la parte central de la revista se presentan obras y proyectos recientes que ilustran las características y ambiciones de la obra de Sauerbruch Hutton a diferentes escalas, desde proyectos urbanos a edificios universitarios o corporativos. Entre los primeros, publicamos el estudio para el barrio de Masséna Bruneseau (París), el plan urbano para la entrada a Tilburg (Países Bajos), una propuesta para la ciudad de Doha (Qatar) o un concurso de viviendas para una zona en pleno desarrollo en la ciudad de Helsinki que los arquitectos ganaron en 2009.
Entre los segundos, cabe destacar la Agencia Federal del Medio Ambiente (Dessau), edificio acabado en 2005 que hemos revisitado y refotografiado para mostrar su evolución. También el edificio para la Caja de Ahorros Municipal (Oberhausen), el edificio Jessop West para la Universidad de Sheffield, los edificios para oficinas junto al Rin en Colonia, recién acabados, o el edificio en altura para el KfW Bankengruppe (Fráncfort). El análisis energético sostenible en estas obras queda ilustrado mediante numerosos esquemas y detalles constructivos. Análogamente cabe resaltar el Museum Brandhorst, un museo para una colección particular inaugurado en 2009 y situado en la zona de los museos de Múnich, que destaca por su fachada y concepto espacial.
Por último, y coincidiendo con el vigésimo aniversario del estudio, Sauerbruch Hutton nos ofrecen en el apartado nexus una reflexión personal sobre la evolución de su práctica profesional y sus preocupaciones más relevantes, como son la sostenibilidad, el arte o la relación entre el mundo físico y el visual.
|
Índice de contenidos: Introducciones Colores sostenibles y formas no estandarizadas. Sobre la obra reciente de Sauerbruch Hutton por Barry Bergdoll Imágenes en movimiento: Sauerbruch Hutton y las dos Alemanias por Philip Ursprung Obras y proyectos Agencia Federal del Medio Ambiente, Dessau Cúpula de la energía, Ciudad del Medio Ambiente, Soria Estudio urbano para Masséna Bruneseau, Paris Plan urbano para la entrada a Tilburg Caja de Ahorros Municipal, Oberhausen Jessop West, University of Sheffield Ampliación del Kunsthaus Zürich, Zurich Plan urbano, viviendas y oficinas para el centro de Doha Sede central del banco FIH en Langelinie, Copenhague Museum Brandhorst, Múnich Espacio expositivo Türkentor, Múnich Edificio de oficinas para KfW Bankengruppe, Fráncfort Edificios de oficinas junto al Rin, Colonia Ampliación para oficinas del edificio L57, Berlín Edificios de viviendas Low2No, Helsinki Biografía Nexus Veinte años por Matthias Sauerbruch y Louisa Hutton |
|
Extracto de la primera introducción:
'Colores sostenibles y formas no estandarizadas. Sobre la obra reciente de Sauerbruch Hutton |
|
Extracto de la segunda introducción: 'Imágenes en movimiento: Sauerbruch Hutton y las dos Alemanias por Philip Ursprung Cuando en septiembre de 1989 me trasladé a Berlín Oeste, Berlín Este era prácticamente inexistente. Visto desde el Oeste, la otra parte de la ciudad sólo podía experimentarse subterráneamente. Los planos del metro marcaban varias estaciones ubicadas en el Este como ‘estaciones donde los trenes no paran’. Recuerdo estaciones fantasma como Alexanderplatz, iluminadas momentáneamente por los vagones del metro al atravesarlas apresuradamente. Durante unos segundos podía percibir unos pocos bancos y papeleras en los andenes vacíos, como si los pasajeros que esperaban el metro hubieran acabado de subir. Estas cápsulas de tiempo disparaban mi imaginación, y fantaseaba acerca de cómo era la ciudad antes de que se dividiera en 1961. Tras la apertura del Muro de Berlín en noviembre de 1989, empecé a explorar la parte Este de la ciudad. Me impresionó la diferencia, aunque desapareció rápidamente. La espacialidad socialista fue, por decirlo de alguna manera, literalmente absorbida por la capitalista. Y este hecho cambió toda la ciudad. Las rupturas y anacronismos que hacían de Berlín una ciudad tan diferente del resto de las metrópolis europeas, fueron transformados con el fi n de que encajaran, parafraseando la definición de Michael Hardt y Antonio Negri, con el ‘mundo terso’ de la globalización. Pronto se hizo imposible ver dónde había estado el Muro. Se demolieron monumentos públicos, se cambiaron los nombres de las calles, se redujeron los espacios abiertos y las calles se hicieron más estrechas. Por otra parte, la nostalgia del pasado premoderno comenzó a prevalecer bajo la apariencia de la llamada ‘reconstrucción crítica’ de Berlín. Los urbanistas neoliberales reprimieron las trazas históricas de las tragedias y complejidades del siglo XX a través de una mezcla de clichés nostálgicos y una máxima flexibilidad para los inversores. El centro de la ciudad se convirtió en un parque temático del Berlín decimonónico, que acabó culminando con la destrucción del edificio socialista del Palast der Republik y con el proyecto de sustituirlo con una réplica del castillo barroco de la monarquía prusiana. Desilusionado por tantos proyectos mediocres y oportunidades perdidas, me impresionó la belleza de la sede de GSW (1999), obra de Sauerbruch Hutton. De repente, un edificio articulaba la especificidad espacial y temporal de Berlín. De repente, se afirmaba que Berlín no era una ciudad del pasado, sino del presente y del futuro. El edificio funcionaba como un instrumento, como una lente poderosa que permitía enfocar tanto el Este como el Oeste, el pasado, el presente y el futuro, lo cercano y lo lejano. Situado cerca del famoso Checkpoint Charlie, la sede de GSW hace de mediador entre el rascacielos de la editorial Axel Springer al Oeste y los edificios prefabricados de hormigón, los Plattenbauten, al Este. Para la generación del 68, Springer, la poderosa empresa de medios de comunicación de derechas, había sido el emblema mismo de la actitud reaccionaria de la Alemania de la Guerra Fría. El edifi cio colorido y dinámico de Sauerbruch Hutton hace que esta versión sombría del estilo internacional parezca incluso más rígida y superada. Y sin embargo, el nuevo edificio trata al vecindario con respecto. Su gesto hacia el edificio de Springer no es ni patricida ni supone una negación radical. Sus curvas relajadas, el juguetón ritmo de luces y sombras, la transparencia y la combinación decorativa de colores evocan otra cara de la década de 1950; a saber, su vívida cultura popular, la alegría, el optimismo, la movilidad social y la apertura. Y recuerda que el estilo internacional tiene su raíces en el movimiento moderno, en el primer Mies van der Rohe, en la Bauhaus y en la atmósfera experimental del Berlín de la década de 1920. Por otro lado, la sede de GSW reconoce la existencia de los edificios en altura en la parte Este. Lo que normalmente se desestima por significar un antiestético síntoma de escasez, se muestra, a la luz del edificio de Sauerbruch Hutton, como elementos cuidadosamente situados en el perfi l de la ciudad. Hace que nos percatemos de que el urbanismo socialista no reservaba la escala monumental para la arquitectura institucional, sino que la utilizaba para alojar al pueblo. Nos recuerda que la teoría estética socialista consideraba la arquitectura, la escultura, el urbanismo, la pintura y el diseño como una unidad y no como géneros separados. Sauerbruch Hutton nos ayudan a entender que Berlín es una ciudad donde convergen diversos regímenes espaciales y temporales. Mucho antes de que finalizara la destrucción del Palast der Republik y de que se convocara el concurso para la réplica del castillo de Berlín, Sauerbruch Hutton hicieron una propuesta innovadora para el uso futuro del solar. Su propuesta es un llamamiento, no a los recuerdos del pasado, sino a la actitud pragmática de lo que allí se encuentra, de cómo puede servir para el uso del pueblo y de cómo afecta a sus vidas cotidianas. En sus palabras: ‘En una ciudad histórica parece natural utilizar al máximo estos restos y activarlos con diversos programas’, y planteaban ‘conservar el Palast der Republik’; algo que no debe confundirse con una actitud nostálgica. Al contrario que la mayoría de arquitectos occidentales de una generación anterior, sienten compasión por el Este y una particular sensibilidad por aquello que ha sido aplastado por el cambio político y económico. De hecho, tres de sus proyectos más bellos se encuentran en el territorio de la antigua República Democrática Alemana: la fábrica experimental de Magdeburgo (2001), el ayuntamiento de Henningsdorf (2003) y la Agencia Federal de Medio Ambiente de Dessau (2005). No obstante, en lugar de volver atrás, lo que les interesa es ver cómo esta tradición hace referencia al proyecto moderno y cómo se puede reactivar en la actualidad. (…)' Copyright del texto: sus autores Copyright de la edición: Editorial Gustavo Gili SL |
(Oficinas, 09/2010)
Descargar| Editorial | David N. Buck |
|---|---|
| cubierta_descargable | /uploader/5002dc639dbdb00d023febf17765d55d.jpg |
| Encuadernacion | Rústica |
| Fecha de edición | 1 ene 2010 |
| Fecha de tirada | 24 jul 2012 |