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Diseñar con papel
Además de una superficie plana sobre la que disponer texto e imagen, el papel es un material que brinda múltiples posibilidades para crear diseños en tres dimensiones que exigen la interacción del destinatario y contribuyen, por tanto, a una mayor eficacia para llamar su atención.
Diseñar con papel es un compendio de trabajos realizados en este soporte por algunos de los diseñadores gráficos y creadores más innovadores del panorama internacional como Olafur Eliasson, Robert Sabunda y Stefan Sagmeister.
El volumen cuenta con casi 100 ejemplos rigurosamente seleccionados y organizados en dos grandes apartados: plegado, donde se incluyen trabajos realizados en formato folleto, plegado origami, desplegables, acordeones y plegado paralelo; y corte, con ejemplos que van desde las incisiones más sencillas hasta el recorte figurativo y los complejos juegos estructurales y de combinación de técnicas y materiales. Las fotografías de cada trabajo vienen acompañadas de una breve explicación que revela las claves del proyecto, la solución encontrada y los efectos producidos.
El libro incluye, además, entrevistas con cuatro de los creadores de diseños en papel más reconocidos internacionalmente: Kate Farely, Rob Ryan, Ron van der Meer y Ed Hutchins. El volumen se cierra, finalmente, con una pequeña muestra de plantillas, un extenso glosario técnico relacionado con la fabricación y la impresión del papel, los datos de contacto de los diseñadores reseñados y una breve bibliografía sobre el tema.
Descripción técnica del libro:
Además de una superficie plana sobre la que disponer texto e imagen, el papel es un material que brinda múltiples posibilidades para crear diseños en tres dimensiones que exigen la interacción del destinatario y contribuyen, por tanto, a una mayor eficacia para llamar su atención.
Diseñar con papel es un compendio de trabajos realizados en este soporte por algunos de los diseñadores gráficos y creadores más innovadores del panorama internacional como Olafur Eliasson, Robert Sabunda y Stefan Sagmeister.
El volumen cuenta con casi 100 ejemplos rigurosamente seleccionados y organizados en dos grandes apartados: plegado, donde se incluyen trabajos realizados en formato folleto, plegado origami, desplegables, acordeones y plegado paralelo; y corte, con ejemplos que van desde las incisiones más sencillas hasta el recorte figurativo y los complejos juegos estructurales y de combinación de técnicas y materiales. Las fotografías de cada trabajo vienen acompañadas de una breve explicación que revela las claves del proyecto, la solución encontrada y los efectos producidos.
El libro incluye, además, entrevistas con cuatro de los creadores de diseños en papel más reconocidos internacionalmente: Kate Farely, Rob Ryan, Ron van der Meer y Ed Hutchins. El volumen se cierra, finalmente, con una pequeña muestra de plantillas, un extenso glosario técnico relacionado con la fabricación y la impresión del papel, los datos de contacto de los diseñadores reseñados y una breve bibliografía sobre el tema.
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Índice de contenidos: Introducción Plegar Perfil: Kate Farley Cortar Perfil: Rob Ryan Perfil: Ron van der Meer Perfil: Ed Hutchins Papel Plantillas Glosario Contactos / Bibliografía |
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Texto de la introducción: ‘Introducción Raro es el día que pasamos sin coger un trozo -de hecho, muchos trozos- de papel. Hojas planas y rectangulares pasan por nuestras manos de forma intermitente. El periódico durante el desayuno, la factura del teléfono que recogemos del buzón, las páginas de una novela en el tren camino del trabajo, la agenda en la que anotamos una reunión sobre nuestro escritorio o el menú del restaurante a la hora de comer. Casi siempre, el papel es tan sólo un medio para transmitir y almacenar información; un agente al servicio de las palabras y las imágenes. Está ahí, pero no está ahí; lo vemos, pero no lo observamos. El texto y la imagen reclaman de forma tan intensa nuestra atención que la sustancia que está detrás de lo impreso se sitúa en un discreto segundo plano. Pero incluso cuando se ignoran sus posibilidades táctiles, el papel es un componente inadvertido de la tipografía y la imagen. A menos que la tinta cubra la página por completo, es el espacio blanco imperativo que vincula (o separa) los caracteres tipográficos o encuadra una imagen. Es, simplemente, el espacio blanco que muchos diseñadores encuentran tan atractivo. Por supuesto, las imágenes y el texto han dejado de depender del papel: podemos imprimir en muchas superficies, como telas, plástico o cristal. O bien no necesitamos imprimir en absoluto, ya que podemos experimentar los elementos visuales en forma de luz proyectada sobre un edificio o, con mucha frecuencia, presentarlos en una pantalla, producto de la combinación compleja y -para muchos- inexplicable de ceros y unos. Las posibilidades del mundo digital están resultando ser infinitas, pero todavía hay muchas cosas que el ordenador, del cual depende la imagen digital, no puede hacer. No podemos doblar en dos una pantalla, ni en tres, ni arrugarla para formar una pelota, ni rasgarla por la mitad o levantarla contra una ventana de modo que la luz la atraviese y brille entre las palabras. Y tampoco podemos frotarla entre nuestros dedos y experimentar diferentes calidades táctiles (un teclado produce más o menos la misma sensación que otro cualquiera). A medida que las pantallas en las que se presenta la información se vayan volviendo más y más finas, estará más cerca el día en que tengan el mismo gramaje y la misma flexibilidad que un trozo de papel de 200 gr. Hasta entonces, para presentar y conservar información visual, no habrá nada tan accesible, universal, íntimo y especial como un sencillo trozo de papel. Suele pensarse que el diseño gráfico es una actividad que tiene lugar en dos dimensiones, pero en realidad cualquier cosa más compleja que un cartel sencillo funciona en tres dimensiones. Este libro analiza los efectos que los diseñadores gráficos pueden conseguir cuando las fibras de un papel que normalmente sería plano se fuerzan con cuidado, bien fracturándolas con una doblez, bien seccionándolas con un corte o bien rasgándolas. Cotejando material producido recientemente por estudios de diseño internacionales, se analizará el potencial tridimensional del papel en el diseño gráfico. Se muestran obras realizadas por estudios de diseño de todo el mundo junto con otras de cuatro ingenieros del papel: Kate Farley, Rob Ryan, Ron van der Meer y Ed Hutchins. El popular artista británico Rob Ryan crea atractivas piezas de decoración hechas a mano con recortes de papel. Su trabajo, que a menudo ha engalanado portadas de libros, discos y revistas, suele reflejar un mundo romántico y caprichoso, salpicado de flores, pájaros, hojas y siluetas de enamorados. Van der Meer es conocido en todas partes por sus llamativos libros desplegables, diseñados para gustar tanto a adultos como a niños. Realiza sus libros en colaboración con expertos en temas como la arquitectura, los barcos de vela y la música, y éstos son encuadernados a mano por cientos de trabajadores en lugares tan lejanos entre sí como Colombia y China. Kate Farley y Ed Hutchins trabajan a una escala mucho menor. Realizan ediciones limitadas de libros hechos a mano y, la mayoría de veces, los imprimen y encuadernan en sus propios estudios, que son pequeños. Ambos son artistas cuyos libros en miniatura juegan con nuestras percepciones y desvelan nuevas posibilidades para las superficies. Los diseñadores gráficos suelen trabajar dentro de los límites impuestos por unos presupuestos y unos calendarios de producción muy estrictos, así que tanto si los libros son fabricados por otras personas como si los hacen los diseñadores mismos en sus estudios, a menudo es un lujo (o una carga) que no conoce límites, pero estos cuatro diseñadores muestran a otros más posibilidades para el diseño en papel. Así pues, ¿cómo influye una obra de diseño gráfico tridimensional en el lector? Interactividad El trabajo pensado para ser construido en papel suele implicar un factor de participación por parte del lector. Muchos de los diseñadores que se presentan en este libro consideran que el diseño que conlleva la interactividad del lector tiende a ser más difícil de olvidar, y que la información que se presenta de esta manera se asimila mejor que la que simplemente se observa en hojas de papel planas. (…) Tiempo y espacio El uso de cortes o dobleces innovadores hace que la relación con el tiempo y el espacio que establece una obra concebida desde la perspectiva de la ingeniería en papel sea más dinámica que la de una única hoja de papel. Keith Smith, un reconocido encuadernador, cree que la ‘verdadera realización’ del acto de crear un libro no tiene que ver con el coserlo o encolarlo, sino con la creación de ‘un orden conceptual tanto del espacio como del tiempo’. La hoja, según explica Smith en Books Without Paste or Glue, tiene un escaso sentido del tiempo porque permite una visión general de todos sus elementos. Una vez que se ha doblado una hoja para tener cuatro páginas, éstas ‘no pueden verse de manera simultánea, es decir, se experimentan en el tiempo, como una obra en cuatro actos o como una sinfonía en cuatro movimientos. El tiempo y el movimiento son una parte necesaria de este formato.’ Smith piensa que ‘cualquier forma artística que se revela a lo largo del tiempo debe tener un ritmo’. Y el ritmo se consigue no sólo mediante el contenido o la estructura, sino mediante el equilibrio perfecto entre ambos. (…)’ Copyright del texto: sus autores Copyright de la edición y texto castellanos: Editorial Gustavo Gili SL |
| Editorial | David N. Buck |
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| cubierta_descargable | /uploader/c35923a3a35ff652ea423a2b5e92cb83.jpg |
| Encuadernacion | Rústica |
| Fecha de edición | 1 sep 2010 |
| Fecha de tirada | 1 sep 2010 |
| Características | Bestseller |