25 casas ecológicas

El enfoque medioambiental es una tendencia en alza en el momento de abordar un proyecto, fruto de la toma de conciencia de lo limitado de nuestro territorio y de sus recursos naturales. Los partidarios de la vivienda ecológica son cada vez más numerosos y las soluciones que proponen no son homogéneas, sino que pueden inscribirse dentro de tres grandes tendencias: la revalorización de la arquitectura vernácula y sus modos de operar, el high-tech en cuanto optimización energética mediante instalaciones sofisticadas y, por último, un planteamiento pragmático que busca un término medio entre ambas y que no duda en utilizar instalaciones innovadoras para complementar medidas bioclimáticas.

Este libro presenta un panorama muy completo de estas tendencias con ejemplos de todo el mundo: América (Brasil, Canadá, Estados Unidos), Asia (China, India), Australia y Europa (Alemania, Austria, España, Finlandia, Francia, Italia, Reino Unido y Suiza). Cada uno de los proyectos aquí presentados ilustra aspectos destacables desde el punto de vista medioambiental. Algunas casas son ecológicas por su cuidada integración en el territorio y por las medidas pasivas que aprovechan las aportaciones gratuitas del sol y de la ventilación natural. Otras son completamente autónomas en agua y energía gracias a unas sofisticadas instalaciones técnicas. Muchos de estos edificios agrupan la vivienda y el espacio de trabajo bajo un mismo techo, reduciendo así los desplazamientos y la polución que éstos generan. La densificación de la vivienda, una cuestión crucial para un futuro crecimiento sostenible de nues-tras ciudades, también se aborda en este volumen. Por último, el aspecto constructivo de todas las casas presentadas se analiza minuciosamente mediante sus detalles y la descripción de los materiales y técnicas utilizados en cada una de ellas.

Descripción técnica del libro:

24 x 28 cm
160 páginas
Español
ISBN/EAN: 9788425220913
Cartoné
2006
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El enfoque medioambiental es una tendencia en alza en el momento de abordar un proyecto, fruto de la toma de conciencia de lo limitado de nuestro territorio y de sus recursos naturales. Los partidarios de la vivienda ecológica son cada vez más numerosos y las soluciones que proponen no son homogéneas, sino que pueden inscribirse dentro de tres grandes tendencias: la revalorización de la arquitectura vernácula y sus modos de operar, el high-tech en cuanto optimización energética mediante instalaciones sofisticadas y, por último, un planteamiento pragmático que busca un término medio entre ambas y que no duda en utilizar instalaciones innovadoras para complementar medidas bioclimáticas.

Este libro presenta un panorama muy completo de estas tendencias con ejemplos de todo el mundo: América (Brasil, Canadá, Estados Unidos), Asia (China, India), Australia y Europa (Alemania, Austria, España, Finlandia, Francia, Italia, Reino Unido y Suiza). Cada uno de los proyectos aquí presentados ilustra aspectos destacables desde el punto de vista medioambiental. Algunas casas son ecológicas por su cuidada integración en el territorio y por las medidas pasivas que aprovechan las aportaciones gratuitas del sol y de la ventilación natural. Otras son completamente autónomas en agua y energía gracias a unas sofisticadas instalaciones técnicas. Muchos de estos edificios agrupan la vivienda y el espacio de trabajo bajo un mismo techo, reduciendo así los desplazamientos y la polución que éstos generan. La densificación de la vivienda, una cuestión crucial para un futuro crecimiento sostenible de nues-tras ciudades, también se aborda en este volumen. Por último, el aspecto constructivo de todas las casas presentadas se analiza minuciosamente mediante sus detalles y la descripción de los materiales y técnicas utilizados en cada una de ellas.

Índice de contenidos:

Vivienda y ecología
         Vivienda y ecología: tendencias internacionales
         Los múltiples aspectos de la vivienda ecológica
         La casa ecológica: algunas recomendaciones
         Hacia una vivienda saludable: conversación con Suzanne Déoux

Integración en el territorio
         Cabaña en el archipiélago de las Hiittinen, Finlandia, Kristian Gullichsen
         Reforma de una casa en Sidney, Australia, Glenn Murcutt y Wendy Lewin
         Casa semienterrada en la Causse de Gramat, Francia, Gouwy Grima Rames
         Casa con estudio en Montreal, Canadá, Scheme/Marc Blouin con François Courville
         Casa de adobe cerca de la Gran Muralla, China, Yung Ho Chang
         Villa mediterránea en Ibiza, España, Ramón Esteve
         Casa en la pendiente en Schwarzenberg, Austria, Dietrich I Untertrifaller
         Residencia en Orcas Island, Estados Unidos, Cutler Anderson Architects

Confort térmico
         Casa energéticamente autónoma en Stuttgart, Alemania, Werner Sobek
         Casa de montaña en Vorarlberg, Austria, Wolfgang Ritsch
         Tres viviendas en hilera en Küsnacht, Suiza, Barbara Weber y Bruno Oertli
         Villa bioclimática cerca de Múnich, Alemania, Markus Julian Mayer con Christian Schießl
         Pabellón de playa en São Sebastião, Brasil, Lua y Pedro Nitsche
         Casa con el sello Vivienda Pasiva en Giessen, Alemania, Anke Lubenow y Carsten Peters
         Villa entre los pinos en Cap Ferret, Francia, Marc Daufresne e Ivan Le Garrec
         Casa autónoma en Kangaroo Valley, Australia, Stutchbury & Pape

Elección de los materiales
         
Vivienda y despacho en Espoo, Finlandia, Olavi Koponen
         
Casa de piedra en Cannero, Italia, Pietro Carmine
         
Casa de paja y sacos de arena en Londres, Inglaterra, Sarah Wigglesworth y Jeremy Till
         
Casa de tablones apilados en el Tirol, Austria, Antonius Lanzinger
         
Residencia en el monte Macedon, Australia, Inarc architects
         
Villa de piedra cerca de Valencia, España, Ramón Esteve
         
Residencia de madera cerca de São Paulo, Brasil, Mauro Munhoz
         
Casa y taller de tierra en Bangalore, India, Chitra Vishwanath
         
Casa de tierra y luz en Phoenix, Estados Unidos, Marwan Al-Sayed


Biografías de los arquitectos
Fuentes documentales y bibliográficas
Créditos fotográficos



Texto de la primera introducción:

‘Vivienda y ecología: tendencias internacionales

Durante la primera mitad del siglo XX, la expansión del movimiento moderno en la mayoría de los continentes propició la generalización de un estilo internacional que desdeñaba, entre otras cosas, las condiciones climáticas y las particularidades regionales. En ese periodo, sólo algunos arquitectos supieron ver el peligro que suponía un alejamiento tan radical de la naturaleza y de la tradición, los mismos que militaron en favor del genius loci -en el caso de arquitectos como Frank Lloyd Wright o Christian Norberg-Schulz- o del respeto por los ‘hombres corrientes’ -tan queridos por Alvar Aalto-. Sus casas, a menudo construidas con piedra y madera, indiscutiblemente ‘modernas’, emergen del terreno con la naturalidad de un elemento nacido allí.

Los principios bioclimáticos

Durante un tiempo tras la II Guerra Mundial, el crecimiento económico de los países industrializados propició un aumento gradual y generalizado de las instalaciones como medida principal para asegurar el confort, tanto en verano como en invierno. Sin embargo, ya desde la década de 1960, algunos profesionales como David Wright empezaron a militar en favor de una vivienda orgánica que aprovechara las aportaciones que el sol ofrece gratuitamente. La crisis de los años de 1970, con el aumento de precio del gas natural y del petróleo, provocó una primera toma de conciencia acerca de lo limitado de los recursos naturales y de los peligros de la contaminación. El rechazo hacia el derroche de energías fósiles y de materias primas llevó a que algunos arquitectos analizaran las respuestas que la vivienda vernácula daba a las especificidades del lugar y el clima. Estos estudios condujeron a la definición de principios bioclimáticos que permitían reducir las necesidades energéticas de la vivienda y asegurar el confort con métodos pasivos, al elegir con sensatez la implantación, la orientación, la forma del edificio, los materiales y la vegetación plantada a su alrededor.

Sobre una aproximación intuitiva a las tablas de evaluación

La aproximación bioclimática, apoyada en la observación del lugar y en el aprendizaje que parte de la observación del hábitat vernáculo, es bastante intuitiva. A principios de la década de 1990, aparecieron las primeras tablas destinadas a una evaluación ‘objetiva’ de las características ambientales de los edificios: Green Building Tool en América del Norte; Building Research Establishment Environmental Assessment Method (BREEAM) en el Reino Unido; la puesta en marcha de la HQE en Francia, etc. Estas tablas de análisis, realizadas con distintos criterios e inspiradas en la ISO 14001, son las que generalmente se asocian a los métodos de gestión medioambiental. Aunque a menudo se elaboran para equipamientos públicos y edificios de oficinas, también se aplican a edificios de viviendas, ya sean colectivas o unifamiliares. El análisis para la casa-estudio de Sarah Wigglesworth en Londres (ver página 118) se ha hecho, por el contrario, de manera empírica, sin tabla de análisis ni cálculos complejos. La elección de un revestimiento tipo membrana, barato y fácilmente reemplazable, es representativa de un operar que se basa en la descomposición de los elementos constructivos en varias funciones, aseguradas cada una de ellas por distintos componentes de duración variable: larga para la estructura y más corta para los revestimientos interiores y exteriores. La aproximación holística, también sin tablas, llevada a cabo por el arquitecto italiano Pietro Carmine en la construcción de su casa-estudio (ver página 114) se opone totalmente a este principio: se privilegian los materiales ‘nobles’, escogidos para garantizar a largo plazo varias funciones.

Entre el low-tech y el high-tech, la arquitectura sensata

Poco a poco, las líneas de investigación han ido diversificándose: según la sensibilidad y la experiencia, se ha dado prioridad a los aspectos ecológicos, sociales, culturales o económicos del enfoque medioambiental. Hoy en día, se desarrollan en paralelo tres grandes tendencias: el low-tech, el high-tech y una arquitectura sensata que busca el término medio entre ambas. Fundado en la investigación industrial, el high-tech se basa esencialmente en la optimización energética mediante instalaciones sofisticadas (ver página 13). Los partidarios del low-tech reivindican la economía de medios y la revalorización del conocimiento tradicional, es el caso de Antonius Lanzinger (ver página 124). Movidos normalmente por una fuerte implicación social, persiguen el bienestar de los usuarios y trabajan con las ideas de vivienda sana y de autoconstrucción. Entre estas dos tendencias, se ha ido perfilando poco a poco una tercera, menos militante pero mucho más pragmática, que no duda en utilizar instalaciones innovadoras para complementar las medidas bioclimáticas, y que sitúa lo humano en el centro de sus preocupaciones. Los ejemplos más convincentes de esta arquitectura sensata se multiplican, ya desde la década de 1980, en Vorarlberg, un pequeño Estado (Land ) situado en el extremo occidental de Austria. Los Baukünstler [artistas de la construcción], partidarios de esta tercera vía, son sin duda unos ‘creativos culturales’, responsables del cambio social descrito por Paul Ray y Sherry Anderson. Las casas de Wolfgang Ritsch (ver página 68) y de Dietrich I Untertrifaller (ver pági-na 52) son representativas de un regionalismo crítico y un ejemplo de equilibrio entre tradición y modernidad.

La asociación entre las medidas pasivas y las instalaciones técnicas para ahorrar energía

La cumbre mundial de Río de Janeiro en 1992 y los compromisos en favor de un desarrollo sostenible adoptados por los gobiernos de varios países han impulsado en todos los sectores económicos, y especialmente en el de la construcción, una mayor preocupación por los problemas medioambientales. En los países industrializados de Europa con clima continental (Alemania, Austria, Suiza) o nórdico (países escandinavos, Finlandia), el refuerzo de las medidas sobre el aislamiento de los cerramientos se ha presentado sistemáticamente asociado con la optimización de las instalaciones técnicas. Esta importancia que se da a la reducción del consumo energético y al desarrollo de las técnicas relacionadas con las energías renovables es consecuencia de diversas decisiones industriales y políticas. Como apuesta de futuro, recibe el apoyo de empresas que esperan beneficiarse del avance tecnológico cuando la opción del ecologismo (inevitablemente y, sin duda, muy pronto) se convierta en prioritaria. Estados Unidos y los países de Europa con climas más suaves (España, Francia, Italia) empiezan a tomar medidas para recuperarse del atraso, y enfatizan el confort del verano y de la climatización natural.

Sobre las casas que habitan el paisaje

En Australia, un continente muy poco poblado y con zonas de clima tropical y desértico, la situación es muy distinta. La investigación se centra en reducir al mínimo el impacto de la vivienda en un entorno natural virgen. El foco de atención es la autonomía de los suministros de agua y energía, al igual que la eliminación de residuos, debido a que las grandes distancias entre edificios excluyen toda conexión sistemática a las redes de suministro. Es el caso de la vivienda unifamiliar proyectada por Peter Stutchbury (ver página 102). Si Australia es hoy uno de los países más ricos en ejemplos de vivienda ecológica, se debe a Glenn Murcutt, quien desde hace 40 años propone soluciones convincentes a los cuatro aspectos del desarrollo sostenible: el ecológico, el social, el económico y el cultural. En su país, y también fuera de él, ha influido en varias generaciones de arquitectos transmitiendo con su obra el respeto por el paisaje: ‘En la naturaleza, la forma depende del lugar: ¿por qué no en la arquitectura?’. La preocupación por el ahorro es otro de sus temas centrales: ‘Derrochar es inmoral’. El reconocimiento a su obra con la concesión del premio Pritzker en el año 2002 ha supuesto un impulso para todos aquellos que militan en favor de una arquitectura ‘auténtica’ y liberada de la preocupación por la imagen.

Participación e inserción social

En los países en vías de desarrollo la vivienda ecológica es a menudo sinónimo de participación e inserción social. Numerosas asociaciones en Asia y América del Sur enseñan a la población los métodos para fabricar ladrillos de tierra compactada que les permiten en un primer momento autoconstruir una vivienda adaptada a su modo de vida, para después construir otras y crear su empresa constructora. Con sacos de tierra estabilizada con cal o cemento, el instituto californiano Cal-Earth ayuda a las familias a construir ‘eco-domes’ resistentes a los movimientos sísmicos. En los países con climas caniculares, donde el agua potable es un bien escaso, el reciclamiento del agua pluvial para usos domésticos es vital, así como también el filtrar las aguas grises para regar los jardines mediante el lagunaje. En la India, muchos proyectos iniciados por arquitectos combinan el control del ciclo del agua con la utilización de paneles solares fotovoltaicos para obtener la electricidad necesaria para la cocción de los alimentos y la iluminación. Es el caso de Barefoot College de Bunker Roy en el desierto de Rajastán o de las casas de Chitra Vishwanath en Bangalore (ver página 144). En China convive lo mejor con lo peor: por un Yung Ho Chang que denuncia los peligros de una urbanización desmesurada y la pérdida de identidad que ésta comporta, ¿cuántos oportunistas, extranjeros o locales, emprenden proyectos nocivos a causa del desconocimiento del contexto local (ver página 42)?

Densificación de la vivienda y mezcla de residencia y trabajo

Incluso sabiendo que la mayoría de la población sueña con tener una vivienda unifamiliar (el 80% de los franceses, según un sondeo publicado en Le Monde en 2005), es lícito preguntarse si esta tipología es ‘sostenible’, especialmente en zonas densamente pobladas. En Europa, el 75% de la población vive en ciudades y el número de metrópolis con más de diez millones de habitantes no deja de crecer en todo el mundo. Los países industrializados o en vías de desarrollo de todos los continentes se enfrentan a iguales problemas. Para limitar la expansión urbana y la degradación del paisaje, las regiones con gran densidad de población han desarrollado alternativas forzadas por el encarecimiento de los bienes inmuebles: casas pareadas o en hilera, viviendas unifamiliares agrupadas por yuxtaposición o superposición, reestructuración o ampliación de casas existentes con optimización energética, colmatación de solares vacíos en el centro de las ciudades. Estos sistemas de densificación de la vivienda a escala humana preservan la intimidad de los usuarios al tiempo que reducen el impacto medioambiental. Todos ellos se tratan en este libro mediante varios proyectos: vivienda en hilera energéticamente económica en Suiza (ver página 74); reestructuración y ampliación de una casa colonial en Sidney (ver página 26); construcción de una vivienda entre medianeras en Montreal (ver página 36). Cuando la actividad profesional lo permite, la combinación de la vivienda y el lugar de trabajo en el mismo edificio es una alternativa indudablemente buena a la polución y al estrés que provocan los desplazamientos. En este libro presentamos nueve ejemplos de propuestas de esta combinación de la vivienda con un despacho o un taller.

El minimalismo arquitectónico como reflejo de un decrecimiento amistoso

Respetuosa con los entornos naturales, económica en cuanto al uso de materias primas y al gasto de energía, la arquitectura sensata ofrece una respuesta pragmática a una situación inquietante. El estancamiento económico en el que se encuentra la mayoría de los países industrializados ha provocado un cambio de rumbo respecto a la tendencia imperante durante los ‘treinta gloriosos de la reconstrucción’, marcados por un fuerte crecimiento y por la euforia consumista. En un planeta cada vez más poblado, amenazado por la contaminación y por el agotamiento de los recursos naturales, es urgente entender la necesidad de un reparto equilibrado de la riqueza. Es, pues, legítimo preguntarse si una vivienda unifamiliar, cuya superficie supera con mucho las necesidades, o la construcción de una segunda residencia son compatibles con una actitud responsable respecto a los problemas medioambientales. Algunos ejemplos de este libro son un testimonio de esta toma de conciencia: ‘El desarrollo sostenible no exige solamente una evolución de nuestros hábitos, sino también una revolución en nuestra manera de pensar y actuar’. Un reparto equilibrado de la riqueza pasa por reducir todas esas necesidades, creadas frecuentemente de manera artificial por una sociedad de consumo bajo la influencia de los medios de comunicación. Este decrecimiento amistoso puede traducirse, en términos arquitectónicos, por una austeridad voluntaria: un minimalismo formal, el empleo de elementos recuperados, la prioridad otorgada a los materiales reciclables o reciclados.’

Copyright del texto: Groupe Moniteur, Éditions du Moniteur
Copyright de la edición: Editorial Gustavo Gili SL
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Editorial David N. Buck
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Encuadernacion Cartoné
Fecha de edición 1 abr 2006
Fecha de tirada 1 abr 2006
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