Guía básica de la sostenibilidad

La Guía básica de la sostenibilidad propone una aproximación elemental a uno de los problemas clave a los que se enfrentan los arquitectos en el siglo XXI. Escrito por Brian Edwards con la colaboración de Paul Hyett, este práctico libro constituye una única obra de consulta que reúne muchas de las diversas y complejas tendencias que se agolpan tras el concepto de 'sostenibilidad'. Expone los programas y las políticas de gobiernos e instituciones a favor del cambio y resume de forma muy completa las distintas medidas y soluciones ecológicas que ya no pueden ignorarse. Ampliamente ilustrado, resultará atractivo tanto para estudiantes y profesionales del diseño y de la construcción como para quien desee conocer los aspectos fundamentales del desarrollo sostenible.

Descripción técnica del libro:

18 x 18 cm
122 páginas
Español
ISBN/EAN: 9788425219511
Rústica
2005
Visa Mastercard PayPal
La Guía básica de la sostenibilidad propone una aproximación elemental a uno de los problemas clave a los que se enfrentan los arquitectos en el siglo XXI. Escrito por Brian Edwards con la colaboración de Paul Hyett, este práctico libro constituye una única obra de consulta que reúne muchas de las diversas y complejas tendencias que se agolpan tras el concepto de 'sostenibilidad'. Expone los programas y las políticas de gobiernos e instituciones a favor del cambio y resume de forma muy completa las distintas medidas y soluciones ecológicas que ya no pueden ignorarse. Ampliamente ilustrado, resultará atractivo tanto para estudiantes y profesionales del diseño y de la construcción como para quien desee conocer los aspectos fundamentales del desarrollo sostenible.
Índice
Introducción 1

1 El medio ambiente y el contexto profesional 7
¿Qué es el desarrollo sostenible? 7
El impacto de los edificios 10
Ecología, consumo y arquitectura 11
Arquitectura, inundaciones y agricultura 12
Sostenibilidad, ética y arquitectura (Paul Hyett) 14
2 Recursos 21
El consumo de energía y el calentamiento global 21
¿Cómo se produce el calentamiento global? 24
La importancia de la energía 24
La inestabilidad climática y el diseño de los edificios 26
La energía renovable 28
La energía solar 29
La energía eólica 33
Otras fuentes de energía renovable 34
Las tres es: energía, entorno y ecología 34
El agua: el petróleo del mañana 41
La recuperación de las aguas pluviales 45
Reducción de la demanda 45
Reciclaje del agua 47
La necesidad de integrar todos los recursos 49
3 El diseño sostenible y la construcción 53
El análisis del ciclo de vida 54
Definición básica del ACV 55
Otras herramientas de gestión medioambiental 56
Herramientas de evaluación medioambiental de tipologías específicas 58
Análisis del impacto medioambiental de los materiales de construcción 61
¿Acero u hormigón? 64
Las cuatro erres: reducir, reutilizar, reciclar y rehabilitar 67
Los edificios, la salud y los materiales de construcción 74
El confort 75
Evitar la contaminación 77
Ambientes adaptados y estimulantes 79
Materiales saludables 81
4 Soluciones para el diseño 89
El espacio, el tiempo y la sostenibilidad 89
Promover el diseño sostenible 90
La oficina verde 96
La vivienda sostenible 104
La forma de la ciudad en el siglo xxi 115
Bibliografía 121
Introducción (extracto)

La industria de la construcción absorbe el 50% de todos los recursos mundiales, lo que la convierte en la actividad menos sostenible del planeta. Sin embargo, la vida cotidiana moderna gira alrededor de una gran variedad de construcciones. Vivimos en casas, viajamos por carreteras, trabajamos en oficinas y nos relacionamos en cafeterías y bares. La existencia y el alojamiento de la civilización contemporánea dependen de una construcción definitivamente insostenible para el planeta. Es evidente que algo debe cambiar, y los arquitectos, como diseñadores de edificios, tienen un importante papel que desempeñar en ese cambio.

¿Qué significa que algo sea sostenible? Como veremos, el concepto de sostenibilidad ha sido definido a lo largo de una serie de importantes congresos mundiales y engloba no sólo la construcción, sino toda la actividad humana. Para el arquitecto, el concepto de sostenibilidad también es complejo. Gran parte del diseño sostenible está relacionado con el ahorro energético mediante el uso de técnicas como el análisis del ciclo de vida, con el objetivo de mantener el equilibrio entre el capital inicial invertido y el valor de los activos fijos a largo plazo. Sin embargo, diseñar de forma sostenible también significa crear espacios que sean saludables, viables económicamente y sensibles a las necesidades sociales. Por sí solo, un diseño responsable desde el punto de vista energético es de escaso valor.

Los primeros trastornos medioambientales producidos por las prácticas constructivas actuales harán su aparición en las ciudades. Es en ellas donde se sentirán antes sus efectos, como la contaminación, la falta de alimentos, la escasez de energía o los problemas de salud debidos a la contaminación del agua. Aunque, considerados individualmente, los edificios puedan ser aceptables, el paisaje urbano en su conjunto y su relación con el ecosistema mundial entrarán en crisis. Esto se debe a que las ciudades son un cóctel de impactos que genera una cantidad ingente de residuos. Cada vez crecen más y la densidad de población es mayor. En la actualidad, la mitad de todos los seres humanos reside en zonas urbanas. De ellos, la cuarta parte, aproximadamente, vive en ciudades de más de un millón de habitantes, la mitad en megaciudades de más de ocho millones de habitantes. La presión mundial sobre el medio ambiente se dejará sentir primero en esas megaciudades, como Tokio, Ciudad de México y São Paulo.
[...]
Sólo mediante el uso de tecnologías más inteligentes, un mayor respeto por los recursos naturales y el paso de la explotación de recursos no renovables a las prácticas renovables y autosuficientes podrá hacerse frente a esta presión. La ciudad desempeña un papel clave en este esfuerzo por establecer una relación más simbiótica con el territorio. Los edificios son una de las piezas de la ciudad, y su diseño, inspirado en los análisis del ciclo de vida, también puede contribuir a este esfuerzo. Los edificios pueden generar su propia energía, captar y reciclar su propia agua, utilizar materiales producidos a partir de residuos o mantener el equilibrio entre el CO2 (dióxido de carbono) utilizado en su construcción y uso y el CO2 transformado de nuevo en oxígeno a través de árboles plantados en otros lugares. Considerar el edificio individualmente tiene la ventaja de la relativa simplicidad de su ecosistema, en comparación con el de las áreas urbanas. El rendimiento de un edificio es predecible, porque lo que consume y produce puede medirse fácilmente. Si la sociedad acepta la idea de diseñar edificios sostenibles, el desarrollo sostenible de las ciudades se producirá como una consecuencia lógica. De hecho, la construcción sostenible es la base del diseño sostenible, que, por su parte, influye en el desarrollo sostenible y no al revés. La complejidad del desarrollo de ciudades sostenibles es un obstáculo que dificulta la acción. En los edificios, sin embargo, la facilidad con que pueden evaluarse los efectos sobre los recursos puede aprovecharse para conseguir que la nueva arquitectura ilumine este proceso de cambio. Éste es el planteamiento adoptado por un número cada vez mayor de respetados arquitectos británicos, tales como Norman Foster, Nicholas Grimshaw, Richard Rogers y Michael Hopkins.

El estilo de vida ejerce una clara influencia. A medida que aumenta la prosperidad, deseamos más cosas y consuminos más. Con el consumo crece el uso de recursos, la generación de residuos y, finalmente, la producción de CO2. Los edificios, fundamentales para la vida y el consumo, podrían reducir los efectos ecológicos adversos a través de un mejor diseño. La gran ironía, sin embargo, es que las naciones más avanzadas del mundo son también las que más contaminan. La industrialización siembra las semillas de su propia destrucción, ya que genera altos niveles de emisiones de carbono que conducen directamente al calentamiento global. La arquitectura por sí sola no puede resolver los problemas medioambientales del mundo, pero puede contribuir significativamente a la creación de hábitats humanos más sostenibles.
[...]
La arquitectura está inevitablemente influenciada por el contexto sociopolítico. La ideología del mercado libre promueve el individualismo en detrimento de los valores colectivos. La sostenibilidad, entendida como un conjunto de valores, se basa en la ética de la responsabilidad medioambiental. Las técnicas y tecnologías del diseño sostenible se hallan ya en un estado avanzado de desarrollo, lo que aún falta es que los profesionales de la arquitectura den prioridad a las cuestiones ecológicas y que la sostenibilidad informe la actuación de la industria de la construcción desde la raíz. En sí mismas, la edificación y la eficiencia aportan poco valor añadido, a menos que la industria cree un nuevo tipo de construcciones imaginativas, robustas y espiritualmente edificantes. La tragedia de iniciativas como los informes de Latham y Egan es que carecen casi completamente de una dimensión medioambiental.
Más información
Editorial David N. Buck
cubierta_descargable /uploader/739129241a2b9796003c592d814cd27f.jpg
Encuadernacion Rústica
Fecha de edición 15 dic 2005
Fecha de tirada 15 dic 2005
Escribe tu opinión
Estás opinando sobre:Guía básica de la sostenibilidad
Tu valoración